Déjate ir
¿Cuántas veces has hecho un viaje impensable, tan sólo mirando el agua y dejándote llevar por la visión de su movimiento? ¿Cuántas veces te has sentido renacer por la compañía de su espíritu? ¿En cuántas ocasiones el ritmo de tu corazón se ha enriquecido escuchando el del agua?¡Déjate ir! Contempla, escucha… Aprehende y comprende el lenguaje del agua… Tiene mucho que compartir y una sabiduría singular.
