Fundación Somos Agua
El agua susurra, canta, grita, reclama, aconseja… Quien sabe escuchar se apresta a su llamado para contribuir con iniciativa y voluntad a transformar conciencias, hábitos y actitudes, desde el amplio entendimiento de lo universal, fluido, permanente, elemental y trascendental que es el agua. En la Fundación Somos Agua trabajamos desde las emociones, con entretenimiento formativo y acciones de impacto comunicativo. Conócenos, súmate, participa.

Aspiramos a que los seres humanos se reconozcan parte de la red de Vida del agua, palpando su propia importancia como eslabones de esta cadena al asumir la responsabilidad inherente para preservarla, elevando su calidad en beneficio de todos los habitantes del planeta. Que aprendan de la sabiduría del agua para fluir y expresarse con plenitud, adoptando hábitos y costumbres en concordancia, siendo empáticos con el ritmo natural de sus organismos, con los seres vivientes de su entorno y con las Leyes del Universo.
Obtener una comprensión amplia acerca de la percepción actual que tienen las personas del agua, a fin de estar mejor preparados para proponer nuevos y frescos modelos.
Promover una nueva cultura del agua que contribuya a modificar de manera tangible hábitos caducos o inapropiados, así como adoptar actitudes a favor de la vida.
Comunicando una Nueva Cultura del Agua, promoviendo su existencia y dotación en calidad y cantidad, por medio de recomendaciones para fomentar hábitos de corresponsabilidad en su cuidado y manejo.
Nuestro desafío es crear y difundir mensajes para sensibilizar a las personas acerca del agua, y ofrecerles un nuevo paradigma sobre la interdependencia que tenemos con ella, con todos los seres vivos.
Nos identificamos con el agua a partir de experiencias individuales y colectivas
con ella, para transformar conciencias e
incidir en prácticas cotidianas. Y convertirnos en custodios del agua, mientras pasa por arriba o por debajo del territorio que habitamos. El agua representa el patrimonio natural que compartimos.
Reconocemos la sabiduría ancestral e incorporamos esos misterios con los descubrimientos de la ciencia para comunicar, en combinación con la fuerza motivacional y sensorial del arte, que el agua es un derecho, un regalo y posiblemente nuestra mayor responsabilidad.
