Juan Ignacio Ustarán Cervantes

La ciencia del agua
El químico Juan Ignacio Ustarán Cervantes ama pasar tiempo con su familia, jugar con su nieto al béisbol y fumar de su pipa viendo el atardecer. Es fundador del Laboratorio ABC, el más importante de Latinoamérica en cuestión de análisis de agua, desde 1970, ya que proporciona información para la toma de decisiones en cuanto a su uso adecuado, calidad y tanto prevención como control de contaminación de la misma.
¿Por qué tu interés por el agua?
Empezó hace muchos años. Creo que fuimos los primeros que hicimos análisis privados del agua en el ´73. Y después de eso comenzamos a trabajar en lo que era prevención y control de contaminación. En 1980 comenzamos a hacer estudios para el Gobierno Federal, sobre cosas nuevas de tratamiento y reuso del agua. Era cuando se estaban planteando nuevas plantas de tratamiento… El Laboratorio de Calidad del Agua fue el más grande de Latinoamérica durante muchos años. A nosotros nos tocó el diseño. Ahí empezamos a ver el agua desde el punto de vista de su calidad y de su uso, porque el problema aquí es que uno cree que el agua sirve para todo, es decir, que cualquier agua puede servir para todo… y eso no es cierto. Hay aguas que uno no puede tomar pero pueden ser muy utilizables para otras cosas.
¿Se puede hablar de una agua limpia después de ser tratada?
Depende. Cuando tú hablas del agua limpia, depende para qué la quieres. Si yo quiero agua limpia para tomar es diferente que si quiero agua limpia para regar plantas, o es diferente si quiero agua limpia para cierto tipo de industria. Si yo quiero agua limpia para producir medicamentos es la que más se aproxima a lo que es el agua. Pero, por ejemplo, el agua que se usa para tomar puede tener muchísimas cosas sin que nos puedan afectar. El concepto de limpio va muy ligado al uso que se le vaya a dar. En todo el Sureste, en la Península de Yucatán, el agua tiene un alto contenido de sólidos, sabe feo para nosotros, pero para ellos no porque ya están acostumbrados. En ciertas partes montañosas el agua casi no tiene sólidos, entonces sabe diferente. Aquí, en Valle de Bravo, el agua puede ser adecuada para muchos usos y no adecuada para otros, la misma agua del lago. Decir “agua limpia” es más una expresión coloquial que realmente un término técnico. Por otro lado, cuando dices tratamiento es lo mismo, dependiendo del uso que le vas a dar, cómo la tienes que tratar. Por ejemplo, el agua del lago es la que nos tomamos en la Ciudad de México, pero no nos la tomamos así, como sale del lago… ¡Nadie se la tomaría! Es un agua medio verde, principalmente por color. Lo que le hace la planta del Cutzamala es quitar un poco el color y la turbiedad, es decir los sólidos que están ahí suspendidos, después la filtran y le ponen un desinfectante.
Un vaso de agua del lago, tratada, ¿sí se puede tomar?
Yo te diría que un vaso de agua de ciertas partes del lago te la puedes tomar, aunque esté verde. Es como tomarse un agua de papaya o un agua de limón, trae materia orgánica de otras cosas, mientras no traiga patógenos ni sustancias tóxicas. Nosotros nos podemos tomar agua de muchas calidades. Muchas casas toman agua de limón todos los días –tiene mucha materia orgánica en forma de azúcar, limón y demás– mientras no traiga bacterias, no te enfermas. Si tú ves las normas de calidad del agua en todo el mundo, tiene parámetros, cosas que se le miden, que son estéticas y hay otras cosas que se le miden que son evitar tóxicos. El color, el sabor, la apariencia, la transparencia, por ejemplo, son por estética. En el oriente de la ciudad, por ejemplo, el agua que sale de los pozos es amarilla porque trae mucho fierro, mucho manganeso, y no hace daño, pero nadie se la quiere tomar porque es un agua amarilla, medio apestosa, pues no te la tomas, pero no quiere decir que te vaya a afectar. El agua para bebida no debe contener patógenos ni elementos tóxicos a corto o a largo plazo, porque como uno toma agua durante toda la vida puede contener elementos que en los primeros 20 años no te pase nada, pero en el año 30 te pueden empezar a afectar.
¿Existe agua que ya no se pueda limpiar?
No. El agua es un recurso natural renovable, de alguna forma. El agua más puerca que puedas imaginarte te la puedo dejar casi pura, pero el costo es muy alto. El agua de mar no es un agua que pudiéramos usar para tomar, pero del 100% del agua que existe en el planeta, la gran mayoría está en el mar. Una de las alternativas a mediano y a largo plazo va a ser utilizar el agua de mar para usos humanos, para bebida. Nosotros podemos transformar agua de mar en agua potable. Y mira lo que hacen los astronautas ahorita: en la Estación Espacial Internacional no están llevando agua a cada rato; toman agua y lo que orinan lo reusan: la vuelven agua. A fin de cuentas el agua siempre se puede purificar, el problema es la velocidad. De hecho la naturaleza la purifica de casi todo lo que le podamos agregar, pero se tarda mucho. La usamos más rápido de lo que la naturaleza la recicla y por lo tanto tenemos que darle tratamiento artificial. Ahorita ya existe la tecnología, es el costo el que impide que se pueda realizar en todos lados.
¿Hay algún indicador que nos diga que el agua está sana o limpia?
Sí. En México tenemos una norma de calidad del agua potable, la Norma 127. El origen de la norma estuvo bien pensada, pero es para los que sirven agua, es decir, para el que toma el agua de alguna fuente y la entrega a la población. No para el agua que sale de la llave y te la tomas, porque desgraciadamente en México nos falta tener la normatividad para aplicar en los diferentes niveles. El responsable de entregar un agua de buena calidad en México es la Comisión Nacional del Agua. La responsabilidad del que la recibe, que es el Municipio, es la de conservar la calidad o mejorarla para dársela a la población, pero en muchos casos no tienen ni la capacidad ni la tecnología ni los conocimientos, y se le puede estar sirviendo agua a la población que no tiene la calidad adecuada. Pero eso pasa en todo el mundo… La Organización Mundial de la Salud ha recopilado investigaciones, pero principalmente de Europa y Estados Unidos, para crear Guías Mundiales de Calidad del Agua. Se actualizan cada 4 o 5 años, y de ahí los países toman los valores que garantizan el estado agua. La última edición, me parece que fue en 2006, tiene alrededor de 400 diferentes cosas que medirle al agua… Nuestra norma data de 1994, fue revisada en el año 2000 y se hizo otra revisión en el 2007, desgraciadamente aún no se ha publicado.
Existen opiniones encontradas sobre la calidad del agua del Lago de Valle de Bravo. Unos dicen que dentro de siete años estará eutroficada y otros que el problema no es tan grave. ¿Qué nos puedes decir al respecto?
Se han hecho muchos análisis en el Lago de Valle y sí es cierto, hay una aporte importante de nutrientes, principalmente del Río Amanalco. He platicado con la gente de Pro Cuenca, quienes están manejando la parte alta de la cuenca, que es donde está el problema. Sin embargo, todos los cuerpos de agua tienen una capacidad de autopurificación, o de asimilación, que es el término correcto. En Valle sí hay signos de eutrofización por los florecimientos algales que hay en cierta época del año, pero son comunes en casi todos los cuerpos de agua. Estamos haciendo ese estudio para tratar de ver realmente cuál es la situación. Una etapa del mismo fue justo después de lluvias, y vamos a hacer otro muestreo en tiempo de secas para ver cómo varía y cuál es la situación real del agua. Hay varios factores a tomar en cuenta: primero, que esto no es un lago, es una presa. La vida media del agua en una presa no es tan larga como en un lago. Aquí el agua está circulando. Lo podríamos ver como una especie de gran tinaco: el agua está circulando y eso tiene la grandísima ventaja de que si tenemos problemas se pueden ir saliendo, es decir, se están diluyendo, mientras no le sigan entrando. Va a ser muy interesante ver todos los datos que salen de estos análisis. Viendo la carga, la solución va a estar en tratar de bajar la carga en el origen. Es decir, el buen uso de fertilizantes, que es todo el problema; o en el caso de las instalaciones de criaderos de truchas, que agregan una cantidad muy alta de nutrientes y de materia orgánica. Viendo eso creo que ya se podrán tomar medidas puntuales más específicas. Afortunadamente, estratégicamente es muy importante porque es el tinaco de la Ciudad de México, y además existe una comunidad muy interesada en el tema y con una importante influencia en muchos sentidos.
¿Por qué no hace algo el gobierno?
Porque no todo es del gobierno. Queremos que el gobierno arregle todo cuando el gobierno no es el causante del problema. El problema lo estamos causando todos al hacer mal uso del agua. Si se está eutroficando el lago no es por el gobierno, es por todos los pequeños ejidatarios productores privados y demás, que no saben usar los fertilizantes adecuadamente. Si tienes un criadero de truchas y alimentas en demasía a tus animales, o lo haces mal, pues el problema eres tú. Hay que presionar a lo que tiene que hacer el gobierno, por supuesto, pero yo creo que organizaciones como las que existen en Valle son las que realmente van a poder hacer algo a futuro, haciendo su papel con el gobierno y haciendo su papel con la sociedad civil, que a fin de cuentas somos los que vamos a arreglarlo. Si nosotros somos los que tenemos conciencia y sabemos lo que está pasando no lo vamos a destruir. Yo creo que esa es la solución.
¿Podríamos decir que sí se están haciendo cosas por el agua de Valle? Con Pro Cuenca, con Comisión de Cuenca y todos los organismos diferentes no gubernamentales…
Hay dos ejemplos interesantes. En el Consejo de Cuenca, las condiciones en las subcuencas es un experimento relativamente nuevo, pero va a ser la solución porque ahí están participando todos: el gobierno federal, gobiernos estatales, gobiernos municipales, la sociedad civil, instituciones académicas… Tenemos que aprender a ponernos de acuerdo, que eso es lo más difícil en México, trabajar todos en una dirección. El chiste es que el recurso nos dure hasta que empiece a funcionar, y yo creo que sí… no soy pesimista en ese sentido. Lo segundo, en los últimos 20 años la calidad de agua en general, en México, ha mejorado y la contaminación ha disminuido, no como quisiéramos, pero poco a poquito.
¿Hay algo que se pueda hacer, hablando del agua, para disminuir los problemas del Cambio Climático?
Mas bien es al revés, el Cambio Climático va a influir en el recurso hídrico. En algunos lugares va a haber más agua y en otros lugares va a haber menos. Si pensamos que la población va en aumento, la aportación de contaminantes es mayor. Si hay menos agua los contaminantes se van a concentrar más y por lo tanto los problemas de calidad van a ser mas fuertes en algunas partes del país. Por otro lado, si vamos a lugares donde la precipitación va a aumentar, pues los problemas de calidad van a cambiar, se van a diluir muchos pero otros van a aumentar como el de los arrastres de sedimentos, de sólidos y demás. Lo que está pasando en el Sureste: se está diciendo arrastre de sedimentos pero en realidad se están desgajando cerros, y todos esos arrastres van a ir a dar a cuerpos de agua. Lo que mata a un cuerpo de agua, sea un lago o una presa, es el arrastre de sólidos porque se van llenando de tierra. Entonces, la capacidad de almacenamiento es menor y se van muriendo los cuerpos de agua.
De los usos que le damos al agua, ¿cuáles dirías que son inapropiados y que podríamos dejar de utilizar?
Depende de la escala en la que estés hablando.
En la casa, por ejemplo, el uso más inapropiado es jalarle, con agua potable, a un inodoro para que se lleve los deshechos orgánicos. El uso potable no es de más de dos litros de agua por persona por día, nosotros tenemos en la Ciudad de México un uso promedio de casi 300 litros por persona por día, es de los más altos del mundo. Eso es por el uso inadecuado del agua. En las empresas o a nivel comercial, los mingitorios secos son una maravilla. Cuando los instalamos ahorramos entre un 15% y un 20% del agua que usábamos en la empresa, nada más con eso. Otro problema en casa es el alto consumo de agua en la regadera y las llaves de agua. Poniendo ahí dispositivos ahorradores puedes ahorrar casi un 50% de agua; nada más con eso, sin cambiar tu estilo de vida. Ahora, cambiando tu estilo de vida se puede ahorrar un 80% de uso del agua. Aquí en Valle es mucho más sencillo que en la ciudad, porque allá es más complicado meterte con las instalaciones. Pero en una zona suburbana o rural puedes almacenar agua en tiempo de lluvia, o puedes realmente reutilizar el agua.
Cuando hablas de una comunidad urbana, un conjunto habitacional o un edificio, lo más inadecuado es mandar el agua al drenaje. Existen tecnologías viables para reusar el agua si los edificios se diseñan con drenajes separados. Con un tratamiento muy simple regresas las aguas grises y las utilizas en los escusados, eso es muy sencillo.
En el ámbito rural el uso inadecuado está en el riego. La cantidad de agua potable que se usa para riego es criminal. Las plantitas tienen mucho menos exigencias de calidad y muchas de las cosas que para nosotros son malas, para regar son muy buenas. Con un tratamiento muy básico se pueden usar para riego y hasta hay un ahorro en el uso de fertilizantes porque traen mucha materia orgánica y nutrientes que nosotros desechamos.
En cambio en el ámbito urbano el principal problema son las fugas de agua. En la Ciudad de México se dice que es donde se desperdicia entre el 30 y el 40% del agua. Pero si no fuera así, estaríamos en peores aprietos porque las fugas ayudan a hacer la recarga no planeada del acuífero.
¿Qué formas existen para limpiar el agua?
Muchísimas. Ahora si que todo depende de lo que sea el término “limpiar”. Vamos a considerar los usos principales del agua: el uso potable, el uso para riego y lo que vamos a llamar el uso ecológico (el uso de la naturaleza para que no se muera lo que existe en los cuerpos de agua). El uso más demandante es el que utiliza la naturaleza, porque es el más sensible. Cuando hay pequeños cambios en el agua hay cambios en los ecosistemas y entonces puede generar un problema. Hay ríos que con un pequeño cambio en la temperatura, por ejemplo, cambian todo su ecosistema. Si hablamos del uso potable, es decir, para consumo humano, normalmente estaríamos hablando de tres cosas: quitar tóxicos, quitar patógenos y dejar el agua estéticamente agradable. Bajo esos tres punto están todos los sistemas de potabilización. Respecto al agua para riego, lo principal que tienes que hacer es quitar patógenos para que la gente que tiene contacto con esa agua no se vaya a enfermar, pero de ahí en fuera, todo lo demás a las plantitas les encanta, normalmente.
En lo que se refiere al uso ecológico la cosa está más complicada, porque si yo tomo el agua de un río limpio, la uso en una ciudad, y la quiero regresar al río, para que retome esa calidad sí cuesta muchísimo trabajo. El Río Lerma, por ejemplo, nacía de manantiales y era realmente una preciosidad. Cuando se perforaron los pozos del Sistema Lerma para mandar el agua a la Ciudad de México esos manantiales se secaron y ya no había agua para el Río Lerma. Lo que pasó es que se hicieron varias poblaciones y el Río Lerma se reconstituyó con las aguas residuales de todas esas poblaciones. El pobre río se recupera como tres veces en su camino antes de Chapala, se llega a recuperar más o menos como tres veces, y tres veces lo volvemos a ensuciar. De hecho no hay una solución sencilla ni fácil para eso y bueno, lo vemos en todos los ríos del país. Es raro ver un río limpio en México.
¿Crees que todavía podemos reeducarnos toda la sociedad?
No nos va a quedar de otra. No sé si has visto el relajo que está pasando ahorita en el DF porque subieron 7% la tarifa del agua y el gobierno declaró que no era por cuestiones de inflación sino porque lo que se quiere es que se use menos agua. Desgraciadamente, los primeros que se están quejando son nuestros legisladores, cuando deberían de apoyar que se use menos agua. La única forma que usemos menos el agua es que nos salga muy cara. No hay de otra. Se ha visto en todo el mundo. Si el recurso es barato se desperdicia, desgraciadamente. Y entre menos haya más caro va a ser.
¿Qué podemos esperar de nuestra relación con el agua?
Es una relación de dependencia. Nosotros dependemos del agua, el agua no depende de nosotros. Si no tenemos agua no vamos a poder sobrevivir, así de sencillo. A fin de cuentas el agua no se va a acabar, pero las ciudades sí. La sociedad como tal depende del agua y si el agua empieza a ser un limitante la sociedad va a tener que cambiar: en sus formas de organización y en sus formas de vida. A fin de cuentas la molécula del agua va a seguir funcionando, pero nosotros no funcionamos si no tenemos agua adecuada para nuestro uso. Las civilizaciones han crecido alrededor del agua. Eso no va a cambiar. Tal vez en el futuro la forma en la que nos relacionemos con el agua va a ser un poquito diferente pero si no hay agua no puede haber asentamientos humanos y si no hay asentamientos humanos no sería la sociedad como la conocemos.

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